He recordado que tenía que hablar sobre patentes de software leyendo éste artículo del blog de Marc Andreeseen In praise of dual-class stock structures for public companies sobre su cambio de opinión acerca de las empresas con distintos tipos de acciones.
Hace unos años, las patentes de software me parecían una idea malvada; y sin embargo ahora no.
Una patente es un mecanismo legal durante el cual el estado te permite explotar en exclusiva una innovación a cambio de registrarla y divulgarla.
Pasado un tiempo, o si no se renueva, la patente expira y se puede usar libremente la invención.
¿Porqué las patentes de softare eran tan malas?
Cuando se empezaron a patentar algoritmos en EE.UU, la oficina de patentes no era capaz de discernir si lo que le presentaban era novedoso o no.
Recién salido de la carrera estaba en contra de que a cualquier desalmado le otorgasen la patente de la lista enlazada, o de cualquier algoritmo conocido que no era novedoso, y que nos obligase a todos a pasar por caja para hacer lo mismo que habíamos hecho hasta ahora - o arriesgarte a cerrar como le pasó a Commodore.
Como programador individual, me preocupaba también no poder incorporar ciertas innovaciones a mis programas hasta pasados 15-20 años desde la patente.
El mundo de hoy es muy distinto.
Para empezar, casi no quedan programadores independientes que escriban software.
Las grandes casas productoras de software contratan a legiones de programadores en todo el mundo para sus proyectos. Es muy difícil competir contra estos monstruos (que patentan todo lo que hacen).
Por suerte, como un programador independiente no puede competir con estos gigantes en el desarrollo de software, ye no te pueden demandar por uso de su invención sin permiso: te aniquilan comercialmente antes de que se enteren de que existes.
La única oportunidad que te tienes para vivir del software es entrar en un nicho de mercado que no resulte rentable a los grandes y patentar.
Si no patentas tu innovación, tu algoritmo, lo que hace tu aplicación, estarás fuera del mercado en uno o dos años, especialmente si tienes clientes grandes.
¿Porqué? en la venta B2B sólo importa un factor: el precio.
Si vendes un programa o servicio a una gran empresa, y no tienes la exclusiva estás muerto en dos años.
El primer año, cuando haces la venta, sólo tú puede vender ese software.
El segundo año el departamento de compras buscará más proveedores y no los encontrará. El contrato te lo vuelves a quedar tu, pero apareces en el radar de los desarrolladores grandes.
El tercer año, como no has patentado no tienes la exclusiva: los grandes han replicado tu aplicación casi sin coste adicional para ellos, y no puedes competir en precio. Game Over.
Alguien dirá que las patentes impiden el desarrollo del software libre y que amenazan el desarrollo de productos como Linux; pero lo cierto es que en estos grandes desarrollos de software libre están imolicadas grandes empresas patentadoras de software como Novell, Oracle, y Google.
Diez años después las patentes de software ya no me parecen una mala idea.
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