Mi papi dice que no he venido con un pan debajo del brazo... ¡porque me lo he comido! Ni más ni menos que 4,225 kg y 52 cm de alta. Estoy muy bien y mami también.
¡Qué suerte tengo! Me han acompañado las tías, los abuelos, los tíos, y muchos amigos. Pero además, otros muchos cyberamigos: ¡me va a gustar a mí esto!