El concepto de Operador Móvil Virtual (OMV, o en inglés MVNO - Mobile Virtual Network Operator) surge en la Unión Europea en los años 90 con el objetivo de potenciar la liberalización de las telecomunicaciones.
En España, el concepto de Operador Móvil Virtual cobra fuerza en 2002 con motivo de la aprobación por la CMT (Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones) de la Resolución de 14 de Marzo de 2002, que regulaba un nuevo tipo de licencia para esta clase de operador y preveía las condiciones básicas que habrían de cumplir para actuar en el mercado de las telecomunicaciones móviles.
Ello se vió además reforzado por la imposición desde Bruselas de obligar a los Operadores de Red Móvil (OMR) europeos a abrir sus redes y permitir la entrada de estos nuevos agentes al sector.
Un OMV desarrolla y presta servicios de comunicaciones móviles de voz y datos a usuarios finales diferenciándose de los operadores móviles tradicionales únicamente en que, para prestar dichos servicios, no puede disponer de espectro radioeléctrico propio, por lo que ha de contratar la citada capacidad a los operadores ya existentes (los llamados Operadores de Red Móvil – OMR).
Un OMV es por tanto un operador que alquila capacidad en la red de radio de otro operador móvil para encaminar las llamadas entrantes y salientes, y no dispone de puntos elevados, antenas o estaciones de base. Las inversiones a efectuar son menores, lo que reduce las barreras al principio, pero que no exonera al Operador Móvil Virtual de pagar un canon al operador anfitrión por la utilización de estos recursos (interconexión).
Actualmente, España ya cuenta con trece compañías con licencia de Operador Móvil Virtual, la licencia habilitante ‘A2′, entre las que figuran Telecor (El Corte Inglés), Carrefour, Tele2, Ya.com, Jazztel , BT y Euskaltel.
Los analistas han barajado la aparición de dos tipos de OMV. Por un lado, aquellos cuya posición estratégica va a ser en competencia directa con los operadores con red, con gran seguridad a través de competencia de precios. Por otro lado, aquellos que actúen como aliados de un OMR en su competencia con otros operadores.
Sea como fuere, los operadores de red móvil van a tener que presentar una clara diferenciación respecto a los operadores actuales, a la vez que estos van a impulsar la implantación de estrategias de segmentación del mercado y el desarrollo de aplicaciones de valor añadido.
Ayer se podía leer en Expansión que el primer operador móvil virtual puede llegar del acuerdo alcanzado entre la cadena de telecomunicaciones The Phone House y Amena (también en negociaciones con Carrefour), o más concretamente con France Telecom España (actual propietaria de Amena, que dentro de poco pasará a ser Orange).
The Phone House contará con su propia numeración, servicio de atención al cliente y sus propios servicios, lo que supone que no será un simple revendedor de minutos sino que actuará como un operador.
Según el propio artículo comentado de Expansión, The Phone House está extendida por toda Europa, cotiza en el mercado de Londres, y cuenta con 1.600 establecimientos de los que 400 están en España, comercializando actualmente un servicio de telefonía fija que denomina ‘talk-talk’.
En España, The Phone House ofrece sus servicios también a través de un centro de atención telefónica y de su web que recibe cuatro millones de consultas al año.