La verdad es que hace tiempo que quería escribir sobre este tema pero no he encontrado tiempo de prepararlo bien ni ganas para un tema tan interesante.
Hoy lo escribo más bien por lo segundo quizás por eso de que me voy de vacaciones…
Llevo un tiempo viendo en numerosas webs como crecen y crecen las redes sociales, de forma que cada día nace una nueva (habría que ver la estadística real, como la que Technorati ha publicado sobre la creación de un blog por segundo).
Así nos encontramos con redes sociales tan curiosas como SuperViva (vía WWWhat’s new?), destinada para toda aquella persona que no tenga definida su vida, sin metas ni aspiraciones y que desee navegar por cientos de ideas que podrá añadir a su lista, la cual puede ser pública o privada e indicarle una serie de prioridades, para definirse unas metas en concreto.
¿Siempre tienes que preguntar a ese amigo o amigos que parecen saber todo de la última tele, o el último PC o tecnología del mercado? Ahora tienes Crowdstorm (vía WWWhat’s new?) que permite a los consumidores opinar y recibir opiniones de los productos del mercado.
Si eres de los que necesitan desahogarse hablando mal de su jefe, visita Boss Bitching, donde podrás contar historias sobre tus jefes y dejar al resto de los internautas comentarlas.
AreaFace (vía Genbeta) es una red social donde podemos subir fotos de nuestros retratos, georeferenciarlos en nuestro país, y cualquier otro usuario dado de alta podrá buscar personas de un país en concreto, ver sus rostros a través de sus fotografías y añadirlos como amigos. No sé si tendrá más éxito como lugar de hacer amigos o como lugar para conocer “amigas”.
Mog (vía Genbeta) es una red social para los amantes de la música (en este sector hay miles) que pretende crear el perfil de tus gustos musicales y detectar las canciones que escuchas.
Y así podríamos seguir y no parar con algunas de las más conocidas (LinkedIn y eConozco de las que teneis mi perfil en el margen derecho, Friendster, MySpace, etc).
Hay numerosos análisis del fenómeno en Internet, que intentan explicarlo desde perspectivas antropológicas, sociales, psicológicas, etc.
Los hay que analizan los tipos de redes según el tipo de vínculo (amistoso, afectivo, cognitivo-perceptual, interactivo), según el tipo de relación (como entidades corporativas, flujos personales, amistades, comerciales, alianzas), y de nuevo un largo etcétera.
Lo que está claro es que a su favor cuentan con:
- Su naturaleza viral: el boca a boca y la expansión de la red por amigos que invitan a amigos, y así sucesivamente es un hecho contrastado.
- Ser una representación de identidad on-line: no todo el mundo dedica tiempo para escribir un blog o administrar su página web, pero puede fácilmente tener presencia on-line mediante una red.
- Necesidad humana de compartir y conectarse: somos criaturas sociales, ¿no?
- Foco de conocimiento: la pertenencia a un grupo como unidad de conocimiento es tan antiguo como los primeros asentamientos.
Está claro que el aforismo “No es lo que sabes sino a quien conoces” se convierte en una perfecta descripcción del fenómeno, y convierte al grupo en unidad de resolución de problemas, fuente de información y recomendación.
¿No perteneces a ninguna red social? ¿a qué estas esperando?