El término latinoamericano entra en crisis. Iberoamericano está terminal. Y tanto ellos como sus alternativas se quedan en realidad cortos. ¿Alguna sugerencia?
Explicar porqué no ocurrió y se hizo en cambio necesario entrar en el mundo de los planes de rescate, no parece aportar en exceso ahora, pero precisamente puede ser la clave para el rediseño de las reglas del juego financiero. Claves infinitamente más útiles que el mero regular por regular en la esperanza banal de que un mundo financier cuasi reestatalizado sea una balsa de aceite.