Está claro que en nuestra sociedad debe haber un mínimo exigible a todos para que esto no sea una selva, pero cuando te retienen 24 horas por una multa de 30 euros y lo peor no es la mala compañía del calabozo sino la brutalidad policial, está claro que
nos estamos pasando de pulcros, ordenados y «cívicos». (Via
RosaJC).