Mikel y Antoni son especiales. Entienden la
política de una manera diferente, se
arriesgan,
protestan, la hacen bonita en medio de una
Europa cada vez más épico autoritaria. Son esos
ruiseñores que cantan encima de los fusiles y en medio de las batallas. Desde aquí les convoco y le invito. A comer, a conocerse, a juntar ideas. Sea un yantar de
mar i montanya en el Mediterráneo o una mañana de sidrería en Bilbao. Sea japonés en Madrid o parrillada uruguaya. Nosotros, indianos, invitamos. Pero os queremos hablando, germinando, embelleciendo este continente que se pierde en miedos y épicas.