The Economist la menciona, la mosca en el urinario del servicio de caballeros,como ejemplo de ese
nudging representativo del paternalismo libertario. Es un artículo atrasado con el que me encontrado a la vuelta de vacaciones. A pesar de que el concepto
nudging me suena reciente, esa mosca me es familiar desde hace años. La primera vez que la vi, y la
usé, podría decirse, fue en Landa, único lugar donde se puede parar entre Bilbao Y Madrid cuando uno viaja en automóvil. Su contemplación ensimismada y la tendencia natural a acertarle al objetivo surtió su efecto en mí. Cierto, pero no me parece que ese efecto haya sido más determinante en el mantenimiento de la pulcritud de los servicios que los anuncios que, todavía presentes, promueven el cuidado de un bien ciertamente público.
Un ejemplo
avant la lettre de
Nudging, ese suave impulso a ser buen ciudadano.