El propósito del Ayuntamiento de Oviedo es prescindir de la mitad de los bibliotecarios: se cerrarán bibliotecas. Es curioso como el Poder teme al poder de los libros, sobre todo si ese poder de los libros ejerce en barrios y zonas rurales. Días después de una llamada
crítica y una
reflexión acertada, aparecen por la red otros ecos: la asociación que agrupa a los profesionales del sector
bromea con la crónica del auxiliar itinerante y ya está disponible un manifiesto que poco a poco va sumando apoyos y que se puede
firmar online.