Unos días después de conocer que Google ha accedido a la petición del gobierno de los EE.UU. para que
censurase en sus mapas la información de sus bases militares nos enteramos que en Afganistán los talibanes
exigen a la principal compañía de telecomunicaciones que apague la red durante la noche, para evitar que se use en la coordinación de ataques contra ellos. Los extremos se tocan y el día internacional para la libertad de la información en internet
no es apoyado por la UNESCO.