Acabo de descubrir la campaña Nokia Open to anything, que muestra cómo falsos usuarios hacen usos bizarros de sus terminales.
Como ejemplo, este mago cuenta que siempre desaparecía al final de su función pero no sabía dónde acababa teletransportado hasta que compró un N95 con GPS.
Me ha parecido muy interesante la conclusión de la entrada de Mobile Opportunity, en el que analiza este anuncio desde la perspectiva del mercado americano, en el que Nokia ha pasado de vender un 20% a un 7%: ¿Es hábil presentar a sus usuarios como freaks socialmente inadaptados? ¿Necesita Nokia establecerse como alternativa anti-cool frente a Apple?